Joder, adoro que cuando me mires me sonrías. ¿Por qué me haces esto? Cada vez que intento olvidarme de ti, apareces y todo vuelve a ser igual. No es lo que quiero, pero deja de abrazarme, de hacerme reír hasta que me duela la barriga, deja a mi corazón latir normalmente, deja a mi cabeza descansar, que de tanto pensar en ti está agotada. No soporto las mariposas en el estómago. No soporto nada de esto, no porque no sea agradable, sino porque el sentimiento no es mutuo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario